Pregúntate si vale la pena seguir en el camino que ya conoces o si vale la pena arriesgarse por algo nuevo.
Pregúntate si de verdad él te complementa y te hace sonreír, pregúntate si él te endulza el alma.
Luego pregúntale a él si de verdad te ama, si esta contigo por amor y no placer.
Pregúntate si él te hace sonrojar aún y si aún te llena de detalles o solo cuando comete una falta.
Pregúntale de frente y a los ojos cuantos días enteros piensa en ti.
Pregúntate en el espejo, de frente si de yo merezco o no una oportunidad y pregúntate si ese algo que sientes por mi es algo que puede serlo todo o si no es nada, solo dímelo para no dormir con esta incertidumbre del saber si tengo un espacio en tu mente y corazón…
Pregúntate si él se muere por tenerte o si es solo comodidad. Pregúntate si te acepta como eres o si quiere cambiarte a como él gusta.
Pregúntate si quizás por eso que dices sentir por mi vale la pena arriesgarse a intentarlo.
Se dice que el “no” ya lo tenemos seguro, que se debe pelear siempre por un “si”.
Pregúntate si yo puedo hacerte feliz, si yo puedo endulzar tu alma, tus días y tu sonrisa.
Pregúntate si de verdad eres feliz o si quieres arriesgarte a serlo de verdad.
¿Que proponerte esto es malo? ¿Qué es pecado? Dicen que no es pecado si es amor.
Y aquí estaré esperando tus respuestas, sean cuales sean. Sólo no tardes mucho…